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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://nosceteipsum.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>nosceteipsum</title><description>Tratando de evidenciar de las ventajas de "conectar con uno mismo" mediante el autoconocimiento. Sus consecuencias en las etapas de la vida de un ser.</description><link>https://nosceteipsum.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>CAP&#xCD;TULO VI. La vejez</title><link>https://nosceteipsum.blogia.com/2008/123002-capitulo-vi-la-vejez.php</link><guid isPermaLink="true">https://nosceteipsum.blogia.com/2008/123002-capitulo-vi-la-vejez.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">6 - LA VEJEZ</span></span></strong></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida fluye, dec&iacute;a Her&aacute;clito. Ese gran viaje de todo ser humano llega a su &uacute;ltima etapa: la vejez. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En este fant&aacute;stico tr&aacute;nsito, de duraci&oacute;n finita, podemos haberlo disfrutado en gran parte; o puede haber sido interesante, pero cargado de sinsabores. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Como la realidad cada cual la interpreta de un modo personal, seg&uacute;n la hayamos interpretado habr&aacute; sido mejor o peor. Eso, descontando una cierta dosis de objetividad cuando, como hemos citado m&aacute;s atr&aacute;s, las circunstancias pueden ser malas para todos, como era el caso de guerras o grave crisis econ&oacute;mica generalizada. A&uacute;n as&iacute;, unos sufr&iacute;an menos que otros, seg&uacute;n su interpretaci&oacute;n personal de la situaci&oacute;n.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cuando se posee una personalidad auto- consciente y conocedora de s&iacute; misma, su viaje no habr&aacute; sido a la deriva. Habr&aacute; guiado su propia nave por los derroteros m&aacute;s correctos, de acuerdo con su personalidad y car&aacute;cter; en concordancia consigo mismo, sin inhibiciones, sin temores, sin prejuicios, sin obedecer a falsas sugestiones o influencias. Consider&aacute;ndolo todo y de acuerdo con su ser esencial. Esto no quita alg&uacute;n altibajo, alg&uacute;n sufrimiento. Es inevitable. Pero en lo profundo de su ser est&aacute; la convicci&oacute;n de haber realizado lo correcto; de haber estado de acuerdo con su persona, de no haberse doblegado al mundo exterior. Y si en algo lo hizo, fue con un &iacute;ntimo convencimiento.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute;, llega a la &uacute;ltima estaci&oacute;n, con la serenidad de esp&iacute;ritu que siempre le caracteriz&oacute;. Con la alegr&iacute;a interna de quien se es. Con la consciencia espiritual de s&iacute;, con el esp&iacute;ritu inalterado por el decurso de la existencia; con sus mismas ilusiones, inquietudes de superaci&oacute;n o conocimiento; aceptando las limitaciones f&iacute;sicas, pero sin aminorar muchas expectativas; mejor&aacute;ndose en lo posible en el plano f&iacute;sico y en el espiritual; acometiendo proyectos personales o colectivos; d&aacute;ndose felicidad y proporcion&aacute;ndola a los dem&aacute;s, como reflejo de la propia. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute;, se ve el camino andado. Se recuerdan momentos gozosos. Se perdonan fallos, y se comprenden momentos de dolor. Se ve la trascendencia del ser...</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se emprende un nuevo camino, adornado con la posesi&oacute;n de mayor tiempo disponible. Es una nueva oportunidad para la comunicaci&oacute;n profunda e interna. Una ocasi&oacute;n para el auto gozo en la esencia. Para la acci&oacute;n y para la contemplaci&oacute;n externa e interna. Para la meditaci&oacute;n y para la creaci&oacute;n. Para esto &uacute;ltimo su cerebro viene cargado de ideas, de experiencia, de conocimientos acumulados. Y, en la posibilidad de cada cual, llevar a efecto planes de acci&oacute;n, que aglutinen en s&iacute; a los potenciales espirituales y f&iacute;sicos de su persona. Y as&iacute;, desarrollar una actividad que perpet&uacute;a un estado de satisfacci&oacute;n personal de quien se sabe ser y poseer, de quien conoce sus alcances y pone en acci&oacute;n sus potenciales en algo, que al fin y al cabo le har&aacute; feliz. Feliz, por su expresi&oacute;n exterior de una personalidad sintonizada con su ser. Feliz por actuar en consonancia de s&iacute; y por la mayor expresi&oacute;n de la madurez, cual es el amor a los dem&aacute;s, partiendo de un respeto por s&iacute; mismo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">EL OTRO ASPECTO DE LA VEJEZ</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">No es m&aacute;s que el normal, el que vemos en el acontecer cotidiano. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En &eacute;l encontramos a seres con cierto conocimiento de s&iacute;, que en sus actividades y su conducta se adivina un cierto estado de felicidad; un aprovechamiento de su vida; una cierta plenitud y gozo. Tambi&eacute;n encontramos otros muchos que consumen sus d&iacute;as paseando al sol &ndash; lo cual no es criticable &ndash; o mirando vac&iacute;os programas en el televisor, sin otra actividad creativa. Porque ya no se trata de hacer alg&uacute;n trabajo, y ocupar as&iacute; el tiempo libre; no el hacer por hacer, aunque sirva para algo. Es el hacer algo que emana de lo m&aacute;s &iacute;ntimo de la persona. Es el ejecutar lo que nos ilusiona, como expresi&oacute;n de esa voz interior y personal. Indudablemente que siempre se intenta ser &uacute;til en algo en los quehaceres dom&eacute;sticos; pero siempre habr&aacute; otra cosa que nuestra esencia nos reclama y que antes no pudimos hacer, pero que ahora es posible. Y por supuesto, no hay &eacute;poca en la vida de un ser humano que no sea adecuada para nutrir nuestro intelecto, para mejorar nuestro entendimiento y cultura. Sin atender a est&uacute;pidas ideas existencialistas que esconden un gran pesimismo hacia el ser humano. Porque el ser siempre est&aacute; dispuesto a aprender, a conocer. Y esto, aparte de ser agradable, repercute en la salud, tanto mental como f&iacute;sica. No por cuestionar, por condicionamientos de la edad, cualquier actividad, y obligar a adoptar al sujeto a una actitud de fatalista espera o de contemplaci&oacute;n, que de por s&iacute; lleva a<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la aparici&oacute;n de la tristeza, de la depresi&oacute;n.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El poseer el sentido de trascendencia del ser hace que esta etapa sea, a&uacute;n m&aacute;s que en las otras etapas de su vida, un momento en el que palpamos la esencia espiritual del hombre o mujer.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>No como el ente que es y que desaparece en la noche de los tiempos resignado a su triste final, como planteaban los pensadores racionalistas, sino como alguien que despu&eacute;s de su muerte se fundir&aacute; en los espacios et&eacute;reos,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>a otro lugar.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Esto es m&aacute;s gratificante que la<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>concepci&oacute;n freudiana de la asc&eacute;tica resignaci&oacute;n hacia la muerte, deducida desde aspectos puramente racionalistas. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">A esto podr&iacute;amos objetar que la raz&oacute;n no puede ir m&aacute;s all&aacute; de sus conocimientos. Y a&ntilde;adir que el Universo y la Vida son algo inconmensurable, complejo e inabarcable para la mente humana, por m&aacute;s que los logros cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos &ndash; que no human&iacute;sticos &ndash; le asombren y le hagan crecer en su soberbia. Una soberbia absurda ante la inevitable derrota del ser ante la Parca.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la vejez se puede comprender lo que es la vida para un ser humano. Se aprecia en la perspectiva de quien la ha recorrido casi completamente, se percibe su cortedad, la evoluci&oacute;n, los logros, los fracasos, las alegr&iacute;as, las penas; todo lo que acompa&ntilde;a en<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>este viaje o peregrinar, como denominan algunos, por este mundo. Es momento de reflexi&oacute;n, que no ha de ser exclusivo de este estado.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Reflexionando, nos apercibimos de lo que podr&iacute;amos haber hecho o sido si hubi&eacute;ramos pensado o sido de otra manera. Entonces es cuando nos percatamos de lo que hubiera supuesto para nosotros mismos el poseer ciertas cualidades o de haber eliminado ciertos defectos que nos han impedido ciertos logros. O de haber podido evitar ciertas disputas familiares o con otras personas que dieron lugar a consecuencias que hoy d&iacute;a lamentamos. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Puede evitarse la reflexi&oacute;n y seguir la vida diaria m&aacute;s o menos ocupada. Lo que s&iacute; es inexcusable es, que desde la perspectiva de la vejez se aprecia mejor el desarrollo de los acontecimientos de la vida personal. Y que &eacute;sta, hubiera sido m&aacute;s intensa y gratificante si nuestra cultura de s&iacute;, es decir si nuestro conocimiento como personas que somos, y por consecuencia de nosotros mismos, hubiera dado como fruto una correcci&oacute;n en los defectos y una incorporaci&oacute;n de cualidades y conocimientos que dieran como consecuencia una mayor satisfacci&oacute;n personal y logro en la consecuci&oacute;n de unos objetivos de felicidad y plenitud, que hubieran a&ntilde;adido un mayor significado y valor a la vida.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se ha citado la intensidad de la vida. Hemos de hacer un par&eacute;ntesis para diferenciar este adjetivo; porque es corriente identificar vida intensa con una vida colmada de placeres y grandes celebraciones y org&iacute;as, viajes interesantes y actividad constante.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La intensidad de la vida, desde el punto de mira psicol&oacute;gico, ser&iacute;a<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>vivirla con una gran serenidad de esp&iacute;ritu, desde donde emanan ideas de creaci&oacute;n, reflexi&oacute;n positiva, comunicaci&oacute;n, comprensi&oacute;n personal y ajena, optimismo, ausencia de miedos irracionales y complejos molestos que alteran el comportamiento, satisfacci&oacute;n personal sin narcisismos ni egolatr&iacute;a. Contempl&aacute;ndose objetivamente como un ser positivo, perfectible, &ndash; lo cual le supone alg&uacute;n fallo o defecto &ndash; v&aacute;lido como cualquier ser humano bien intencionado. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La intensidad de la vida desde este supuesto hace que sea vivida plenamente, y que las decisiones y pensamientos partan desde un origen orientados hacia la consecuci&oacute;n de objetivos sanos y constructivos, que crear&aacute;n goce y satisfacci&oacute;n a quien los cre&oacute;. As&iacute; se vive con intensidad; sin molestias interiores que entorpecen la vida del individuo y le hacen perder un tiempo precioso por disquisiciones internas est&eacute;riles y originadas por desarreglos de la personalidad de cuyas causas ya hemos hablado anteriormente, y que se remontan a los primeros tiempos de la vida, o quiz&aacute;s a cualquier &eacute;poca; pero que tienen una causa com&uacute;n: la ignorancia del ser humano respecto de s&iacute; mismo. Y adem&aacute;s, por sufrir de las consecuencias de decisiones tomadas err&oacute;neamente en el pasado, al tener nuestro pensamiento condicionado por prejuicios y temores alimentados por nosotros mismos o por la sociedad.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">VEJEZ, SALUD Y CREATIVIDAD</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En tiempos antiguos, cuando se viv&iacute;a en tribus, los ancianos, lejos de ser lo que son hoy para muchos, un estorbo, &ndash; por fortuna tambi&eacute;n<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>hay quien los estima por ser ancianos &ndash; eran, como un comit&eacute; de sabios a quien se le consultaba problemas de la comunidad o cuestiones trascendentes.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida artificial de las ciudades, como reflejo de la sociedad en general, no es<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>ni m&aacute;s ni menos,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que la demostraci&oacute;n de lo mucho que se ha avanzado en la t&eacute;cnica y en la ciencia y en lo poco y escaso que se ha desarrollado el pensamiento humanista, como realce del valor del ser humano en s&iacute;; que supondr&iacute;a poner a aquellas en un segundo plano, y siempre al servicio del primero. Y es que, aunque parezca que no es as&iacute;, la persona, el ser humano, ha pasado a ser el segundo o el tercero en importancia, al situarlo comparativamente con<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la ciencia o la ingenier&iacute;a. Y esto hay que reconocerlo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Retomando la cuesti&oacute;n de la ancianidad, el viejo, el anciano, es en nuestros tiempos, alguien, que si no vive en soledad o tiene la fortuna de pertenecer a<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>una familia comprensiva y compasiva, puede ser alguien cargado de tristeza o depresi&oacute;n, alguien que no espera nada de este mundo, y que solo puede aspirar al descanso eterno con la muerte.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Pero esta imagen, tan frecuente, es como el colof&oacute;n de una vida desconectada de s&iacute;, como un sue&ntilde;o &ndash;tal como lo describ&iacute;a Ouspensky &ndash; en el que el &uacute;nico despertar es cuando conectamos con nosotros mismos; a una vida ausente de la sapiencia interior. Descuidada de su espiritualidad y, probablemente, de su f&iacute;sico, deviene una vejez cargada de prejuicios, en la que la persona adquiere h&aacute;bitos de conducta inculcados por la sociedad, incluyendo en dichos h&aacute;bitos una cierta depresi&oacute;n o tristeza, una infravaloraci&oacute;n propia, una dejadez en el hacer y en el crear, y un vegetar a la espera del inevitable final. Si adem&aacute;s, como es probable, se le a&ntilde;ade un estado f&iacute;sico depauperado, es la excusa perfecta que justifica todo el comportamiento citado.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Una vida intensa, tal como la hemos esbozado anteriormente, desemboca en una &ldquo;vejez&rdquo;</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">cronol&oacute;gica, con actitudes y estado f&iacute;sico m&aacute;s &iacute;ntegros que los de sus coet&aacute;neos. En esta situaci&oacute;n es f&aacute;cil seguir con aficiones, trabajos y costumbres que ya se ven&iacute;an haciendo; o que ahora, por la disponibilidad de tiempo, se empiezan o se intensifican. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se ha entrecomillado la palabra vejez. Una vez m&aacute;s se hace inflexi&oacute;n en el car&aacute;cter relativo de la edad. Es indudable que &eacute;sta refleja una situaci&oacute;n temporal de la persona, y que probablemente por ella podamos predecir una serie de situaciones en el aspecto f&iacute;sico &ndash; que no en el an&iacute;mico -. Pero esto ser&iacute;a improbable en una sociedad avanzada, donde el humanismo fuera preeminente respecto a las disciplinas racionales citadas con anterioridad. En este contexto, un ser humano, de edad cronol&oacute;gica avanzada, bien podr&iacute;a tener la apariencia de una persona de mediana edad de hoy d&iacute;a, con sus facultades f&iacute;sicas y espirituales en &oacute;ptimo funcionamiento, y con una gran disposici&oacute;n an&iacute;mica para la creatividad y la acci&oacute;n, enmarcadas con unas actitudes positivas y llenas de entusiasmo. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;No ser&iacute;a &eacute;sta una situaci&oacute;n deseable para toda agrupaci&oacute;n humana? &iquest;Acaso es mejor la situaci&oacute;n actual del siempre denostado y nunca mejorado &ldquo;sistema&rdquo;?</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En los primeros a&ntilde;os del nuevo milenio vemos aparecer en el horizonte inquietantes nubarrones, que no presagian un buen futuro para cualquier sociedad: Un mundo globalizado donde prima el beneficio, la rentabilidad del capital, puestos como suprema aspiraci&oacute;n de cualquier empresa humana. Como comprobamos una vez m&aacute;s, el individuo, el ser humano, pasa a segundo o tercer plano de importancia. Primero se prima al capital, despu&eacute;s a la ciencia y a la t&eacute;cnica. El ser humano en s&iacute; no es m&aacute;s que un componente en la producci&oacute;n y en el desarrollo. Se exprimen a grupos humanos cuyo entorno social permite su explotaci&oacute;n, mientras que en otros donde se respeta m&aacute;s su condici&oacute;n, se les priva del trabajo necesario en pos de un mayor rendimiento del capital, que es el principal objetivo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En esta situaci&oacute;n, el humanismo no puede avanzar. Sin embargo, debieran formarse unas corrientes de opini&oacute;n en pos de la superaci&oacute;n del hombre, relegando a donde deben estar, al capital, a la ciencia y a la t&eacute;cnica. Para ello hace falta la concurrencia de pensamiento y colaboraci&oacute;n en el &aacute;mbito social, en pos de una mejor y m&aacute;s civilizada sociedad.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 30 Dec 2008 09:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAP&#xCD;TULO VII.  La lucha por la vida.</title><link>https://nosceteipsum.blogia.com/2008/123001-capitulo-vii-la-lucha-por-la-vida-.php</link><guid isPermaLink="true">https://nosceteipsum.blogia.com/2008/123001-capitulo-vii-la-lucha-por-la-vida-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">7 - LA LUCHA POR LA VIDA</span></span></strong></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Desde nuestro nacimiento percibimos en el entorno actitudes positivas y otras, que bien podr&iacute;amos denominar agresivas. Es la condici&oacute;n contradictoria del ser humano cuando se desenvuelve de una forma seudo consciente; enga&ntilde;ado por s&iacute; mismo y por los dem&aacute;s en la creencia de que es due&ntilde;o de s&iacute; y de sus fuerzas; enfrentado a un mundo, a una sociedad, a un entorno que de s&iacute;, carece de comprensi&oacute;n y benevolencia. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se ha hablado de que vivimos en una sociedad hostil. Y en cierta medida es as&iacute;. Pero dentro de ella hay corrientes que tratan de paliar estas deficiencias: As&iacute; nacen las ONG, las agrupaciones religiosas de caridad; y al final, la misma sociedad genera organizaciones de atenci&oacute;n, las cuales funcionan con unos requisitos previos. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cada persona tiene trazado su destino. Puede sonar a fatalismo. En cierto modo es as&iacute;. Pero no es que exista una predestinaci&oacute;n como arguyen los deterministas, sino una previsi&oacute;n aproximada del desenvolvimiento de una persona, al contar con los condicionantes de car&aacute;cter, personalidad y entorno. Esto, sin embargo, es especular sin m&aacute;s, puesto que no se cuenta con el factor azar o suerte, que puede modificar sustancialmente la progresi&oacute;n de una vida; incluso hacer cambiar lo pl&aacute;stico, lo modificable, cual es el car&aacute;cter de la persona. Adem&aacute;s, un ser humano es una persona creativa en s&iacute;, y puede aprehender ense&ntilde;anzas o lograr cierta iluminaci&oacute;n que permita reestablecer un equilibrio que se encontraba truncado.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En cualquier caso, el ser humano se enfrenta desde su nacimiento a una serie de cuestiones, problemas y situaciones, de las cuales debe salir airoso. Desde una perspectiva m&aacute;s optimista, &ndash; y tambi&eacute;n m&aacute;s realista &ndash; todo ser humano puede ser el due&ntilde;o de su destino. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;De qu&eacute; manera el ser humano puede controlar su destino? &iquest;Es &eacute;sta una elucubraci&oacute;n de algunos textos superficiales de autoayuda? &iquest;Qu&eacute; hay de verdadero en todo esto?</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">De las reflexiones hechas con anterioridad se puede deducir ya alg&uacute;n esbozo o certeza: Hemos de despertar a nosotros mismos. Hemos de contactar con nuestra personalidad, con nuestro ser &iacute;ntimo, no de la forma burda o vulgar como se puede considerar el tema, sino de una forma seria y profunda. No nos apercibimos, pero obramos en muchas ocasiones de una forma autom&aacute;tica, por mecanismos aprendidos. Nuestro intelecto procesa, de manera mec&aacute;nica, los datos que le suministramos a trav&eacute;s de los sentidos. Ejecutamos, inteligentemente, los c&aacute;lculos de las tareas que hacemos; pero esta funci&oacute;n la ejecuta el cerebro sin que precisemos de una aut&eacute;ntica profundizaci&oacute;n interior. S&oacute;lo, de vez en cuando, despertamos cuando somos conscientes - y as&iacute; lo manifestamos &ndash; de lo que estamos realizando. Solo el artista, el creativo, el que medita, el que se sumerge en su subconsciente, o el que trata de conectar voluntariamente en el estado &ldquo;consciente&rdquo;, lo consigue. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Nos habremos sorprendido, en muchas ocasiones, de haber llegado a alg&uacute;n lugar conduciendo el autom&oacute;vil, o de haber realizado algo, y darnos cuenta<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que lo hemos hecho sin pensar en que lo hac&iacute;amos. Y nos vemos, con el objetivo realizado, o con el viaje en autom&oacute;vil finalizado, y decirnos, &ldquo;lo he hecho sin darme cuenta&rdquo;.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute; funciona nuestro automatismo. Y en s&iacute; es un ahorro de energ&iacute;a espiritual. Pero cuando obramos as&iacute; en todo lo que hacemos, se nos desvela la desconexi&oacute;n entre el ser profundo y el externo. Entonces nos apercibimos del mecanismo de los prejuicios, los amaneramientos, las respuestas autom&aacute;ticas. Tal vez las iluminaciones, las intuiciones, sean r&aacute;fagas de conexi&oacute;n &iacute;ntima con el ser profundo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Aprender a conectar consigo mismo es empezar a conocerse. Pero este autoconocimiento debe empezar cuanto antes; si es que pretendemos ser due&ntilde;os de nuestro destino. Si no es as&iacute;, estamos ante un terreno inexplorado, ante una &ldquo;terra inc&oacute;gnita&rdquo;, un territorio desconocido, que parad&oacute;jicamente somos nosotros mismos.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Como el cerebro humano es tan vers&aacute;til, aprende conductas superficiales, modos inducidos, c&aacute;lculos matem&aacute;ticos, y complicados trabajos que nos permite &ldquo;ir por el mundo&rdquo;; pero<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que no representan la esencia del ser. La b&uacute;squeda de s&iacute; mismo es un trabajo en el que previamente hemos de tener los conocimientos precisos de aquellos que se propusieron investigar de una forma cient&iacute;fica acerca del ser. Fueron fil&oacute;sofos, psic&oacute;logos en sus diversas escuelas de pensamiento, psiquiatras, neur&oacute;logos, investigadores del hombre. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la lucha por la vida es nuestro deber fundamental profundizar en la lectura de libros o el seguimiento de seminarios, donde podamos cultivar el conocimiento de nosotros mismos, la cultura de s&iacute;. Durante ese proceso, nuestras reflexiones y meditaciones har&aacute;n que asimilemos la esencia del saber. Pero todo este conocimiento ser&aacute; est&eacute;ril, si los conocimientos carecen de una aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica. Habremos de realizar el reconocimiento de las disciplinas, aplicadas a nuestro ser y a la relaci&oacute;n con nuestros semejantes; la puesta en pr&aacute;ctica de las t&eacute;cnicas de modificaci&oacute;n de conducta, de profundizaci&oacute;n en nuestro ser interior. Y sobre todo, el reconocer en nosotros mismos, a ese alguien<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>del que no sab&iacute;amos mucho,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>y al que ahora nos estamos acercando. Y verlo, observarlo, comprenderlo. Puestos as&iacute;, y por semejanza, podemos proyectar esos conocimientos en los dem&aacute;s, en nuestros pr&oacute;jimos, para as&iacute; poder comprenderlos tambi&eacute;n.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tal vez, y si nos cuesta introducirnos, precisemos de ayuda. Esto solo ocurrir&aacute; en los casos en los que tengamos alg&uacute;n escollo o dificultad, o alg&uacute;n problema que nos causa desasosiego o angustia, y que nosotros mismos nos veamos impotentes para solucionarlo. Entonces tendremos que recurrir a la ayuda de un terapeuta. Pero esto no<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>nos exime de cultivar el intelecto posteriormente, para incrementar nuestro caudal de conocimientos acerca de nuestra psicolog&iacute;a; lo cual servir&aacute; para coadyuvar al tratamiento que seguimos.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute; seguimos con buen pie en la denominada lucha por la vida. M&aacute;s f&aacute;cil hubiera sido de haber contado con una instrucci&oacute;n inici&aacute;tica desde nuestra infancia, que luego se hubiera incrementado progresivamente hasta llegar a ser un &ldquo;experto&rdquo; en el autoconocimiento; el cual nunca ser&aacute; completo, pero s&iacute; una aproximaci&oacute;n que siempre nos ser&aacute; altamente beneficiosa.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La lucha por la vida viene a ser como el<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>continuo batallar para la consecuci&oacute;n de logros parciales que nos permitan el alcanzar metas, y que, sobre todo, consigan la sobre vivencia del individuo. Esta lucha viene dada por la serie de dificultades que hemos de sortear para avanzar en nuestros logros. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es una cuesti&oacute;n de inteligencia, en la que se a&uacute;nan conocimientos, razonamientos y creatividad. Pero hay que a&ntilde;adir iniciativa, decisi&oacute;n, seguridad en lo que se hace. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Normalmente nos aprovisionamos del equipamiento necesario, en cuanto a conocimientos profesionales se refiere, con nuestros estudios universitarios o de otra &iacute;ndole. La cuesti&oacute;n cambia cuando los otros aditamentos est&aacute;n ausentes.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Nuestro bagaje profesional es importante. Siempre lo ha sido para el com&uacute;n de las gentes. Es m&aacute;s, se consideraba b&aacute;sico para triunfar en su carrera profesional y en la vida. Se ha idealizado en el cine y en la televisi&oacute;n. Han creado, lo que en psicolog&iacute;a denominan, &ldquo;el efecto de halo&rdquo;: A una persona que<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>sabe mucho de su profesi&oacute;n, la gente la hace inteligente en cualquier &aacute;rea del saber. Se le permiten licencias, y todo aquello que diga recibe total aprobaci&oacute;n, pues se le supone una gran sabidur&iacute;a. Este efecto de halo, se ha potenciado y aprovechado desde el cine y la televisi&oacute;n, al poner como protagonista de alguna pel&iacute;cula, a alguien agraciado f&iacute;sicamente. Entonces, el p&uacute;blico asocia belleza con inteligencia, y lo que es m&aacute;s a&uacute;n, con la sabidur&iacute;a.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Son falacias, pero sin maldad. Proceden de un espejismo del pensamiento, tal vez de un deseo &iacute;ntimo de alcanzar la plenitud de belleza y sabidur&iacute;a. El recurso de la perfecci&oacute;n se utiliza en el cine para atraer m&aacute;s al p&uacute;blico hacia el personaje central de la pel&iacute;cula. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es un ensue&ntilde;o, un ideal. Pero los logros de la civilizaci&oacute;n se han conseguido gracias a los so&ntilde;adores. S&oacute;lo que para conseguir un logro hace falta conocimiento y esfuerzo...</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Siendo pues los conocimientos profesionales importantes &iquest;por qu&eacute; de tantas personas<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>que fracasan o son infelices? &iquest;Acaso no se graduaron con las m&aacute;s brillantes calificaciones? O sin ser brillantes esas calificaciones, &iquest;no poseen una carrera universitaria que deber&iacute;a garantizarles sabidur&iacute;a y logros materiales?</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Dejando aparte la precariedad laboral, motivada por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y la sobreabundancia de titulados, los conocimientos profesionales son una parte del conocimiento del ser orientado hacia el exterior. Es el conocimiento orientado hacia la manipulaci&oacute;n, ordenaci&oacute;n o descubrimiento de elementos externos al ser con el fin de servir a unos fines que la sociedad precisa. Esa es la labor del ingeniero, del arquitecto, del m&eacute;dico; cuya dedicaci&oacute;n es necesaria en el contexto de nuestra civilizaci&oacute;n, para la consecuci&oacute;n de unos objetivos de organizaci&oacute;n, dise&ntilde;o, construcci&oacute;n o remedio para los males f&iacute;sicos. Pero fuera de su &aacute;mbito particular no poseen, sino de una manera somera, el resto de conocimientos. Especialmente los relativos a su persona. Y eso los hace incompletos, y en cierta manera, indefensos.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En el mundo actual &ndash; y en el de nuestros ancestros &ndash; se precisa de una fortaleza interior para soportar los embates del acontecer diario. Es el mundo civilizado algo densamente complejo, del que se precisa de un estado de &aacute;nimo de cierta solidez para desenvolverse y ser felices. Qu&eacute; duda cabe que poseemos una inteligencia suficiente<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>como para desenvolvernos en la vida diaria; pero dentro de nosotros se desarrolla nuestro sentir, nuestro pensar. Y esto influye decisivamente en nuestro hacer externo, haci&eacute;ndolo m&aacute;s agradable, m&aacute;s completo, m&aacute;s creativo. O por el contrario, m&aacute;s deprimente, m&aacute;s amargo, m&aacute;s problem&aacute;tico, m&aacute;s rutinario. Y esto, en un &aacute;mbito global, deviene en una sociedad m&aacute;s feliz y solidaria, o,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>por el contrario, m&aacute;s triste y decadente.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La lucha por la vida, iniciada en la ni&ntilde;ez, deviene en juegos y la introducci&oacute;n en el aprendizaje b&aacute;sico. Con una iniciaci&oacute;n en la cultura de s&iacute; se sortean, de forma creativa y f&aacute;cil, los peque&ntilde;os problemas de relaci&oacute;n escolar, de captaci&oacute;n de la realidad, al ir descubriendo el mundo el<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>infante; problemas al descubrirse a s&iacute; mismo; al explicarse a su manera, pero con cierta base, las sensaciones, las angustias, los temores, las alegr&iacute;as, las tristezas. Y derivarlas hacia una sublimaci&oacute;n, modificando su influencia negativa por otra positiva o, simplemente, debilit&aacute;ndolas hacia su extinci&oacute;n total.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La angustia del ser viene muchas veces por el desconocimiento; otras por conocer, en el caso de un peligro ya sabido. El desconocimiento de s&iacute; supone estados de angustia y ansiedad ante situaciones que se apartan de la norma y las sensaciones &iacute;ntimas que le acompa&ntilde;an. Quien las ha superado es porque dispon&iacute;a de los recursos necesarios. Un ni&ntilde;o de corta edad carece de recursos, salvo los instintos naturales. Por ello, si resuelve alguna situaci&oacute;n comprometida, es porque habr&aacute; habido un aporte cultural de alguien que, al usarlo,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>le ha permitido salir airoso.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cuando el ni&ntilde;o va incrementando sus conocimientos, emplear&aacute; la creatividad para resolver problemas de situaciones o en sus trabajos escolares. Porque la creatividad viene de la analog&iacute;a, de la combinaci&oacute;n, de la alteraci&oacute;n, de la sustituci&oacute;n, de la eliminaci&oacute;n, o de la intuici&oacute;n. Y eso solo se puede conseguir cuando hay un sustrato de conocimientos. Un reci&eacute;n nacido carece de &eacute;stos, si bien se especula acerca de la comunicaci&oacute;n de la madre con el feto durante el embarazo; aunque esto representa un escaso aporte de saber, si bien, una mayor sensaci&oacute;n de seguridad y tranquilidad al mismo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">A medida que avanza en edad el infante gana en conocimientos; y, por contra, pierde en espontaneidad: Son las consecuencias de la educaci&oacute;n tradicional, orientada al desarrollo y disciplina del intelecto en su aspecto racional, con detrimento de la creatividad y la espontaneidad. Pero esta es otra cuesti&oacute;n.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Su vida de relaci&oacute;n aumenta en complejidad, y, por ende, su pensamiento. De la sencillez de la vida infantil primera &ndash;no ausente de conflictos; para el infante, importantes &ndash; a una vida m&aacute;s intensa, con otros problemas, con otras situaciones. Todas derivadas de nuevas responsabilidades que le complican la existencia en aras de su desarrollo &ndash; forzado &ndash; como persona.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se ha dicho &ldquo;forzado&rdquo;. Debe ser as&iacute;. Y es obvio. Un ni&ntilde;o, un adolescente, abandonado a su suerte en la sociedad, sin formaci&oacute;n ni instrucci&oacute;n, ser&iacute;a como un barco a la deriva, sin rumbo ni objetivo; y ser&iacute;a presa de depredadores. A&uacute;n pensando por reducci&oacute;n al absurdo, que se suprimiera todo vestigio de acci&oacute;n educativa, la sociedad retroceder&iacute;a a tiempos ancestrales de incultura e imperar&iacute;a el reino de la fuerza y de los instintos. Con la culturizaci&oacute;n se les pone al d&iacute;a, se les nutre de los conocimientos que la sociedad ha adquirido hasta nuestros d&iacute;as, se les ense&ntilde;a a utilizar su intelecto. De una forma paulatina, pero constante. Y la instrucci&oacute;n y educaci&oacute;n no debiera finalizar en la escuela, el instituto o la universidad. Porque es una labor importante el completar la formaci&oacute;n del individuo: son muchos los conocimientos precisos. Pero sin olvidar los<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>propios de su persona, de la cultura de s&iacute;. Estos son los m&aacute;s importantes, apelando al sano ego&iacute;smo. Porque es muy importante conocerse, comprenderse, quererse y animarse. Y esto, como un paso previo para comprender, querer y animar a los dem&aacute;s, a sus pr&oacute;jimos; y despu&eacute;s a los m&aacute;s alejados: la sociedad en general. Por ello, la instrucci&oacute;n sobre s&iacute; debiera inculcarse tambi&eacute;n en la familia, en la escuela, instituto y universidad.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Esa es la raz&oacute;n de lo &ldquo;forzado&rdquo; en la instrucci&oacute;n del ni&ntilde;o, del joven. Pero, habiendo expresado ya con anterioridad de lo incompleta de dicha instrucci&oacute;n, es por lo que en la etapa m&aacute;s delicada de la vida &ndash; la adolescencia &ndash; precisa de mayores apoyos, de un mejor &ldquo;conocimiento del terreno&rdquo; para saber por d&oacute;nde pisa, pues se encuentra con nuevos desaf&iacute;os, nuevas responsabilidades. El acercamiento al estatus de adulto le hace sujeto de cuestiones de relaci&oacute;n, de independencia respecto a sus progenitores, de toma de conciencia de su identidad como persona, de su incipiente sexualidad. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Esa es su lucha por la vida en esa importante etapa: su crisis de identidad, sus nuevos problemas en el contexto de la sociedad, mayor complejidad en el pensamiento por aumento de nuevos conocimientos: una situaci&oacute;n algo confusa, que en algunos casos se soluciona por el camino de en medio: la huida hacia adelante, el olvido de la responsabilidad, el abandono.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>&iquest;Qu&eacute; hacer? &iquest;Por d&oacute;nde empezar? </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cuanto mayor es el fuego m&aacute;s agua se precisa para apagarlo. En esa delicada etapa es cuando mayor debe ser el aporte cognitivo en lo referente a su autoconocimiento, a la comprensi&oacute;n de s&iacute; mismo, para que, a partir de ah&iacute;, sobrevengan enfoques nuevos, ideas, soluciones, y en fin, mayor crecimiento personal.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Sobrepasada esa delicada etapa, con traumas m&aacute;s o menos importantes, nos introducimos en la siguiente, de adulto. Desarrolladas ya las facultades y el crecimiento corporal, iniciamos como vimos el per&iacute;odo de instrucci&oacute;n profesional, bien superior o media, para prepararnos hacia la introducci&oacute;n en el mundo laboral. En pocas palabras, para sobrevivir en este mundo. Pero haciendo aquello que m&aacute;s nos gusta y nos acomoda.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La lucha por la vida en esta etapa est&aacute; primeramente en la elecci&oacute;n. Una buena elecci&oacute;n de aquello que se nos adecue m&aacute;s a nuestro temperamento, nuestros gustos, nuestra forma de ser. Con la proliferaci&oacute;n de universidades, o de escuelas de formaci&oacute;n media, es relativamente f&aacute;cil encontrar algo que nos interese. As&iacute; y todo, puede que no est&eacute; aquello por lo que so&ntilde;&aacute;bamos. Y adem&aacute;s, la dificultad de ser admitidos o no en alguno de estos centros.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El autoconocimiento en esta cuesti&oacute;n nos permite decidir aquello para lo que mejor estamos preparados. Por nuestras capacidades, por nuestras inclinaciones. Y nos ayuda a conseguirlo sorteando los obst&aacute;culos, que siempre hay en cualquier actividad humana.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la lucha por llegar a la cima del conocimiento; una cima escogida por nosotros: de una altura determinada, con un aspecto peculiar, caracter&iacute;stico. Para subir a ella hay una lucha interior y exterior. La primera, por vencer las inercias, los des&aacute;nimos. La segunda, por superar los obst&aacute;culos, las dificultades. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Pero es un panorama variopinto. La lucha en la vida no cesa. Pero en la etapa de formaci&oacute;n se dibuja muy variada, y ofrece unas perspectivas te&oacute;ricas apasionantes por lo inesperadas y expectantes. Tal vez se forjan esperanzas ilusorias, o por el contrario, se hace adoptando una pose de algo rutinario, inevitable.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En cualquier caso es a algo que se cuece en el interior de la mente. Es una postura intelectual. Pero conociendo al alma se sabe que en los sue&ntilde;os hay mucho de motivaci&oacute;n; por lo que no es malo so&ntilde;ar, si se tiene tambi&eacute;n un pie en el suelo. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es &eacute;poca de cocimiento del futuro. Es una l&aacute;stima que este per&iacute;odo de formaci&oacute;n solo comprenda lo puramente profesional, olvidando lo human&iacute;stico: la potenciaci&oacute;n de la persona; su capacitaci&oacute;n personal; el sentido filos&oacute;fico de la profesi&oacute;n.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y preparando el futuro deber&iacute;a apreciarse, y ense&ntilde;arse a apreciar, desde qu&eacute; aspectos, seguro que muy variados, se puede aportar algo a la sociedad y a s&iacute; mismo, con la preparaci&oacute;n y conocimientos que se van adquiriendo en la profesi&oacute;n. Eso proporciona diversidad de objetivos. Ante la carencia de esta ense&ntilde;anza, cada individuo debe investigar esta importante cuesti&oacute;n. Pero no ya desde el terreno trillado y las respuestas convencionales. Hay que buscar nuevas perspectivas, otras visiones que permitir&aacute;n ahondar en las posibilidades de desarrollo. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Ah&iacute; queda una labor de creatividad, de inventiva, que supone un aporte de objetivos a escoger, y que nace de una profundizaci&oacute;n interior.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Superado el per&iacute;odo de formaci&oacute;n, absolutamente necesario, a menos que prefiramos desempe&ntilde;ar labores primitivas o penosas, entramos pues en el desempe&ntilde;o de una labor profesional. Puede que hayamos tenido las cualidades y motivaci&oacute;n precisas para desempe&ntilde;ar una labor que se aproxima al ideal que nos hab&iacute;amos marcado, o se le aproxima. Puede, que por el contrario, - y no por desmerecimientos - no hayamos encontrado ese cargo o puesto de trabajo con el que tanto hab&iacute;amos so&ntilde;ado, y tengamos que apechugar con una labor, que indudablemente exige cierta preparaci&oacute;n, pero que no aprovecha todos nuestros potenciales y conocimientos. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es como &ndash; haciendo un s&iacute;mil b&eacute;lico, sin mala intenci&oacute;n &ndash; entablar una batalla en un terreno variado y conocido, y aprovechando las mejores armas de que disponemos. O, contrariamente, en un terreno no conocido, pero no dificultoso, para luchar contra un enemigo peque&ntilde;o pero muy recalcitrante, al que hay que atacar una y otra vez en una batalla interminable, y algo tediosa. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En el primer caso la batalla es altamente interesante, por lo diversa y creativa: al utilizar todos nuestros recursos, las combinaciones y posibilidades son aritm&eacute;ticamente crecientes; y eso alegra a nuestro entendimiento y<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>hace nuestra vida mucho m&aacute;s agradable.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En el segundo caso, la rutina es el principal enemigo a vencer. Y esto puede estar unido a agobios en determinados momentos, en los cuales se amontona el trabajo rutinario y tedioso.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La lucha por la vida en estos dos casos es bien variada. Y casos pueden haber muchos m&aacute;s, como variada es la condici&oacute;n humana. Pero podemos resumir en que en unos, la lucha por la vida se desenvuelve primorosamente, y estamos en las cercan&iacute;as de un existir dichoso &ndash; al menos en el campo laboral -. En otros, hemos de echar manos de nuestros recursos personales para poder sobrevivir en un ambiente que no<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>nos agrada del todo, o bien poco.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y no se ha hablado aqu&iacute; del tema econ&oacute;mico; porque lo estimamos secundario. Seg&uacute;n zonas o pa&iacute;ses, la retribuci&oacute;n es m&aacute;s elevada o menos. Pero en el mundo de la globalizaci&oacute;n<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>el sistema trata de reducir costos y aumentar beneficios; por lo que se prev&eacute; remuneraciones no demasiado altas &ndash;exceptuando la gente directiva-. Si se le considera secundario es, porque al menos, debe ser suficiente para llevar una vida digna y porque lo m&aacute;s importante es la sensaci&oacute;n de felicidad del individuo en el desempe&ntilde;o de su trabajo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Sin esperar demasiado de la aplicaci&oacute;n de la Inteligencia Emocional en el &aacute;mbito laboral por parte de nuestros directivos, hemos de aportar nosotros en nuestra lucha diaria, dosis de creatividad, paciencia y perseverancia, para poder sobrevivir con un cierto estado de eso tan indefinible que se llama felicidad.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La podemos dise&ntilde;ar nosotros mismos, porque la felicidad es algo, objetivo y subjetivo a la vez. Lo primero &ndash; lo objetivo &ndash; es evidente, porque a nadie le amarga un dulce: una buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica y un trabajo agradable<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>&ndash; y, tal vez bien remunerado &ndash; le prepara el terreno para sentirse dichoso. Lo subjetivo viene por la consideraci&oacute;n personal que hacemos de nuestras circunstancias. Es evidente que hay personas que no han conectado con su ser &iacute;ntimo, las cuales, a&uacute;n disfrutando de unas condiciones laborales envidiables, no son felices y, por ende, no hacen felices a los suyos. Por el contrario, hay personas que padecen de situaciones laborales penosas y, sin embargo, se sienten bastante dichosas. &Eacute;stas, poseen unos recursos interiores que provienen de un buen autoconocimiento y comprensi&oacute;n de s&iacute; mismos, que las hace animarse, consolarse, motivarse, alegrarse, a&uacute;n por peque&ntilde;as cosas de la vida. Este individuo es de s&iacute; su mejor amigo: se comprende, se mima, se anima. Pero no desde una perspectiva egoc&eacute;ntrica, sino desde la humana perspectiva de quien se conoce bien, y de ah&iacute;, conoce y comprende a los dem&aacute;s. En los otros ve un reflejo de s&iacute; mismo. En s&iacute; mismo ve un reflejo de los dem&aacute;s. Y desde este autoconocimiento, desde esta cultura de s&iacute; obtenida con estudio, observaci&oacute;n y reflexi&oacute;n, o desde la perspectiva de un ser que es de concepci&oacute;n sencilla en lo personal e &iacute;ntimo, pero que ha sabido establecer un di&aacute;logo fruct&iacute;fero consigo mismo y ha llegado a conocerse y comprenderse, y que ha procurado, desde esa perspectiva de autoconocimiento, comprender a los dem&aacute;s, es desde donde surgen ideas de acomodaci&oacute;n y de animaci&oacute;n, encontrando motivaciones y comportamientos que le hacen m&aacute;s agradable y soportable su penosa condici&oacute;n. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En esta etapa de lucha, es posible encontrarse en una situaci&oacute;n de desamparo aparente: la p&eacute;rdida del trabajo por cualquier circunstancia enfrenta al sujeto a una cuesti&oacute;n de disyuntiva. Esta se presenta desde la t&iacute;pica posibilidad de lucha o de huida. Si opta por la primera, har&aacute; acopio de toda la energ&iacute;a espiritual posible y la utilizar&aacute; creativamente en la b&uacute;squeda de ideas para salir del atasco en que se encuentra. Puede encontrar toda clase de recursos, encontrando alternativas, nuevos objetivos o los mismos en nuevas corporaciones; aupando el esp&iacute;ritu, creci&eacute;ndose a s&iacute; mismo. Si opta por la segunda, se encerrar&aacute; en su casa y en s&iacute; mismo, auto compadeci&eacute;ndose e influyendo desfavorablemente en su familia. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es una falta de auto aceptaci&oacute;n propia la que motiva estas situaciones. Quien est&aacute; acostumbrado a s&iacute; mismo, y se conoce, la situaci&oacute;n inc&oacute;moda del paro laboral no es sino un desaf&iacute;o m&aacute;s en la lucha por la vida. De inmediato se pone a actuar, y, de seguro, encontrar&aacute; una soluci&oacute;n aceptable a su situaci&oacute;n.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Hay un factor importante a tener en cuenta, y tratado al principio de este ensayo: la salud. Pero esta viene ligada a la cultura de s&iacute;; y quien se conoce en el plano espiritual, es m&aacute;s f&aacute;cil y asequible que tambi&eacute;n se conozca en el plano f&iacute;sico y sepa de sus posibilidades y limitaciones y del cuidado de su ser material, pues ya es m&aacute;s que sabida la estrecha relaci&oacute;n de dependencia entre el ente f&iacute;sico y el ps&iacute;quico y las influencias entre el estado de uno y del otro. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">LA LUCHA POR LA VIDA EN LA &Uacute;LTIMA ETAPA</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se puede pensar que en esta &uacute;ltima etapa del ser cesa toda lucha y deviene un estado de tranquilidad y reposo, donde se compensa de toda una vida dedicada a sobrevivir y realizarse. Pero la lucha comenz&oacute; desde la tierna infancia, donde la adaptaci&oacute;n a un entorno que se desconoce, al haber arribado a &eacute;l desde una opci&oacute;n de sus progenitores, le impone al ser<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>una cierta adaptaci&oacute;n si espera desenvolverse con fluidez. Acepta, en primera instancia, a la sociedad, sus usos y costumbres, y se deja influenciar por ella. Despu&eacute;s vendr&aacute; la opci&oacute;n de modificar lo modificable; y esto ser&aacute; en funci&oacute;n de los recursos de que disponga, que como vimos, pueden ser incentivados por una cultura de s&iacute;. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la infancia la lucha no es por la supervivencia, puesto que est&aacute; apoyado por sus progenitores, o en cualquier caso, por sus tutores. Pero el amanecer a un mundo desconocido implica su descubrimiento, y no lleva pocos esfuerzos conocerlo y comprenderlo desde las limitaciones del infante. En cierto modo es tambi&eacute;n sobrevivir.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la &uacute;ltima etapa tambi&eacute;n se lucha por sobrevivir. Lo que ocurre es que se desarrolla desde otras perspectivas. Si bien cesa la actividad laboral, y el mantenimiento viene de los aportes del Estado por la seguridad social, la lucha se centra en los terrenos del mantenimiento de su salud f&iacute;sica y mental y conservar su integridad personal, evitando los abusos de algunos al prejuzgar su desamparo, y en conseguir objetivos &iacute;ntimos anhelados con anterioridad pero que no pudieron cumplirse. O de seguir con m&aacute;s intensidad los que se iniciaron en la etapa anterior.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es una lucha m&aacute;s c&oacute;moda, donde se escogen las armas, el momento y el lugar. Donde se decide plenamente. Donde los condicionamientos son los propios de la persona, los que le imponen sus circunstancias personales, sus limitaciones, o su conocimiento de s&iacute;.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El declive en lo f&iacute;sico influencia en el desarrollo de las actividades. Pero tambi&eacute;n es cierto, que salvo enfermedades graves que originen un desgaste excesivo, el proceso de envejecimiento, desde las perspectivas de la Medicina Natural, es un proceso lento, no traumatizante. Y as&iacute; se va aceptando en el tiempo. En cambio, cuando no se ha seguido una profilaxis en etapas anteriores de la vida, o mejor a&uacute;n, una filosof&iacute;a sana de la vida, que se elabora desde la cultura de s&iacute;, que como consecuencia conlleva a una higiene tanto f&iacute;sica como mental, se arriba a la &uacute;ltima etapa con un desgaste material excesivo; y as&iacute;, el individuo se impregna de los sentimientos depresivos de quien ha anhelado la libertad,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>y que, cuando llega, no la puede disfrutar por encontrarse limitado en lo f&iacute;sico. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y de esta forma,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>se suma a la legi&oacute;n de los tristes ancianos &ndash; nombre peyorativo &ndash; cuyos lac&oacute;nicos rostros denotan un estado com&uacute;n con los de su edad cronol&oacute;gica.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y volvemos a reconsiderar el t&eacute;rmino, porque una persona en la &uacute;ltima etapa &ndash; que puede ser dilatada en el tiempo &ndash; es cronol&oacute;gicamente mayor, pero puede ser f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente m&aacute;s joven que lo que la tradici&oacute;n social les atribuye. Tradici&oacute;n, que<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>por mucho que lo sea, no asume la verdad. Porque se ha perpetuado en el tiempo su error, al haber existido un desconocimiento de cierto grado &ndash; en el &aacute;mbito social, no individual, pues ha habido bastantes excepciones &ndash; en la cultura del ser.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&Eacute;l haber llevado una vida sana y completa tendr&iacute;a como consecuencia que, al llegar a esta etapa, el cuidado de s&iacute; fuera una costumbre ya adquirida, y por lo tanto ser&iacute;a una perpetuaci&oacute;n de lo que se ven&iacute;a haciendo. Entonces se disfrutar&iacute;a de una aut&eacute;ntica libertad. De no ser as&iacute;, aceptamos una lucha por la supervivencia, desde el punto de vista del cuidado f&iacute;sico &ndash; que tambi&eacute;n deber&iacute;a ser del mental, cultivando sus facultades ps&iacute;quicas -.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 30 Dec 2008 09:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAP&#xCD;TULO VIII. La familia, la soledad.</title><link>https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122901-capitulo-viii-la-familia-la-soledad-.php</link><guid isPermaLink="true">https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122901-capitulo-viii-la-familia-la-soledad-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">8 - LA FAMILIA, LA SOLEDAD</span></span></strong></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">LA VIDA EN FAMILIA</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La familia, desde muy antiguo, ha sido considerada como n&uacute;cleo b&aacute;sico de la sociedad. El deseo de perpetuarse, la satisfacci&oacute;n de criar hijos y las necesidades de afecto y sexuales del ser le ha impulsado a buscar pareja &ndash; de distinto sexo, como normalidad &ndash; y establecer con ello una familia. Es algo muy natural y sano. No se puede<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>tener hijos y abandonarlos. No se puede tener esposa y enga&ntilde;arla con otras mujeres. S&iacute; se puede; pero no se debe. Y no ya por imperativos morales, sino por el m&aacute;s elemental sentido com&uacute;n; partiendo de la hip&oacute;tesis de que la familia se fund&oacute; por un fuerte sentimiento de afecto: Una mujer &ndash; o un marido &ndash; enga&ntilde;ada, sentir&aacute; una profunda frustraci&oacute;n. Y no es para menos, puesto que se ha entregado en cuerpo y alma a la otra persona, en pos de un proyecto de vivencia en com&uacute;n y para la creaci&oacute;n de una prole que debiera llenar de satisfacci&oacute;n a la pareja; y para ello ha abandonado, tal vez, padres, aficiones, y a&uacute;n profesi&oacute;n en algunos casos. Es un dolor muy fuerte y profundo ver que se han<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>traicionado unos sentimientos, evaporado unas ilusiones, - tal vez unas fantas&iacute;as - por unas expectativas excesivas hacia el otro. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Desde la perspectiva de una persona sin cultura de s&iacute;, el hecho de formar una familia puede ser algo contra&iacute;do inconscientemente, por costumbre social, o algo decidido de una manera consciente, y por imperativos sentimentales. En este &uacute;ltimo caso, ambas condiciones van concurrentes al un&iacute;sono.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En los momentos presentes, donde predomina la cultura del ego&iacute;smo y la autosatisfacci&oacute;n, am&eacute;n de la indolencia hacia el cultivo del esp&iacute;ritu, el hecho de contraer nupcias presupone un peligro de disoluci&oacute;n. A tenor de la cultura del momento, si algo resulta molesto en la relaci&oacute;n matrimonial, se produce un r&aacute;pido corte de la misma, tenga las consecuencias que tenga. No se tolera un tono m&aacute;s elevado que otro, y, por supuesto, no se tolera una infidelidad, que parece ser el leitmotiv de la vida en la sociedad de consumo en nuestros d&iacute;as. Y adem&aacute;s,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la violencia de g&eacute;nero.....</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es tal la incultura de s&iacute;, que dadas las condiciones actuales de la sociedad no se puede garantizar la estabilidad de un matrimonio. Se podr&aacute; contradecir, exponiendo que eso nunca se ha podido garantizar. Y es cierto. Pero anta&ntilde;o la mujer era m&aacute;s resignada, y por costumbre social, deb&iacute;a un respeto al marido. Pero tambi&eacute;n el marido era m&aacute;s consciente que en nuestros d&iacute;as, de la grave responsabilidad de llevar adelante una familia. Y para ello aportaba su esfuerzo y sus mejores sentimientos; lo cual no es precisamente lo que hoy d&iacute;a prevalece. No existen estudios que corroboren este hecho, pero el sentido de la familia anta&ntilde;o era m&aacute;s venerado que en la actualidad. A pesar de la sumisi&oacute;n de la mujer.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Conseguida la igualdad de la mujer en derechos con el hombre,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>la responsabilidad en la continuidad de una familia es de ambos. As&iacute; pues, &iquest;c&oacute;mo es que se diluyen tantos matrimonios? Y otra pregunta m&aacute;s: &iquest;Por qu&eacute; hay menos matrimonios y las uniones se hacen, predominantemente, por amancebamiento?</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La respuesta que primero viene a la mente es, que es lo que la sociedad<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>impone, porque &ldquo;es lo que hace mucha gente&rdquo;. Pero reflexionando m&aacute;s, se encuentran otras poderosas razones: Tal vez, una facilidad en tomar unas decisiones &ndash; mayores cotas de libertad -; un recuerdo en el inconsciente de la antigua propaganda hippie: haz el amor y no la guerra; tergiversando el t&eacute;rmino al hacer el trueque de la palabra amor por la de sexo. M&aacute;s razones son, el deseo de ser menos hip&oacute;critas, al hacer bodas sin amor, o aparentando una virginidad que ya no se posee. O de evitar hacer un gasto excesivo e innecesario en el banquete. O ante el fundado temor de un divorcio previsible y confrontado por las cifras que se manejan, y que la prensa o la televisi&oacute;n anuncian. O ante una indolencia generalizada hacia la espiritualidad y el cultivo del esp&iacute;ritu y las facultades superiores que hace que se deprecien los sentimientos m&aacute;s nobles del ser.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Hay muchas razones; pero se podr&iacute;an resumir en pocas: Una falta de cultura del ser, donde &eacute;ste obrar&iacute;a por s&iacute; mismo, sin ning&uacute;n condicionante social que lo impulse a obrar de otro modo; y a una tremenda frustraci&oacute;n hacia esta sociedad capitalista y de consumo, donde la decadente filosof&iacute;a de la misma es la de primar al capital antes que a la persona, cuando, al menos, podr&iacute;an ir a la par. As&iacute;, escasean los trabajos interesantes y bien remunerados, y la gente opta por sobrevivir con el acompa&ntilde;amiento de la frustraci&oacute;n que el mundo le ofrece. Con este desenga&ntilde;o y sin la protecci&oacute;n interior de quien se es amigo de s&iacute;, sobrevienen los sentimientos de apat&iacute;a que degeneran en conductas indolentes y de des&aacute;nimo hacia lo elevado, hacia lo interior y hacia lo comprometido. De esta manera se enriquece al sistema y se van generando, en espiral, refuerzos a estas conductas. No es de extra&ntilde;ar pues, que menudeen situaciones preocupantes de actos vand&aacute;licos, o que el &iacute;ndice de neur&oacute;ticos o depresivos vaya en aumento, y tal vez, el aumento del consumo de drogas, como m&eacute;todo de hu&iacute;da del mundo actual. Con referencia a la neurosis<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>se puede decir, con el benepl&aacute;cito de psic&oacute;logos y psiquiatras, que, en la sociedad actual, todos, pr&aacute;cticamente todos, padecemos en alg&uacute;n grado de neurosis; no de tipo grave, por supuesto, pero no estamos libres de alguna manifestaci&oacute;n de conducta o de alg&uacute;n padecimiento que nos indica que no estamos en la zona de equilibrio ideal de las personas absolutamente sanas. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Ha sido necesaria esta disquisici&oacute;n acerca de la influencia social en el ser humano, para buscar explicaci&oacute;n a la situaci&oacute;n del ser respecto al matrimonio y para justificar lo que de defensa y de refuerzo creativo tiene el poseer una fuerte cultura de s&iacute;. Es un contrasentido. &iquest;C&oacute;mo van a poseer las personas una aceptable cultura de s&iacute; en un mundo como &eacute;ste, tan frustrante? &iexcl;Si es la serpiente que se muerde la cola! Seguramente porque no todo es tan absoluto en este mundo. Aunque haya una tendencia generalizada hacia una determinada forma de hacer o de pensar, no todo es as&iacute;. Y en el g&eacute;nero humano siempre hay una capacidad inmensa de regeneraci&oacute;n; y el mismo, llegado un punto, puede engendrar un movimiento en sentido opuesto que le lleve hacia metas de equilibrio y felicidad. Reconociendo la situaci&oacute;n problem&aacute;tica es como comienza la soluci&oacute;n<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>y la regeneraci&oacute;n de la misma.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El ser con el conocimiento &ndash; cultura<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>- de s&iacute; se sit&uacute;a en esa posici&oacute;n ideal de quien es consciente de su propia psique, de su alma, de su esencia. Y como sabemos, de esta guisa no es juguete de circunstancias, modas o condicionamientos del momento. Es como un junco, crecido en los marjales o en las riberas de alg&uacute;n riachuelo, que se tuerce, flexible, con las corrientes del agua o del viento, pero que nunca se quiebra.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Si desea contraer matrimonio lo hace con la aceptaci&oacute;n de sus sentimientos, en primer t&eacute;rmino, hacia la persona que se los ha hecho brotar. En segundo lugar, y antes de hacer acto de entrega total, su raz&oacute;n le indica de la conveniencia o no de hacerlo. No por motivos puramente materialistas o interesados, sino por razones de peso, en las que entran las de idoneidad de caracteres, de formaci&oacute;n cultural y religiosa, de aceptaci&oacute;n de limitaciones del posible c&oacute;nyuge y otras de esta &iacute;ndole. Estas razones aducidas son convenientes aunque no imprescindibles. Simplemente, garantizan una estabilidad futura de la pareja. Pero si el sentimiento es muy fuerte se pueden obviar; supliendo las carencias con la mejor voluntad y disposici&oacute;n de quien es consciente de su capacidad interior. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es indudable que para cualquier actividad en nuestras vidas, si las acompa&ntilde;amos con una formaci&oacute;n previa, hay muchas probabilidades de que lo que realicemos salga de acuerdo a los prop&oacute;sitos que nos fijamos en un principio; por ello, un seminario, donde se tratara de esta nueva relaci&oacute;n, y se ense&ntilde;ara medidas profil&aacute;cticas para que &eacute;sta sea exitosa, a&ntilde;adir&iacute;a ratios m&aacute;s elevados de confianza en el &eacute;xito de la misma.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En algunas iglesias, a los fieles que desean contraer matrimonio se les da un cursillo previo &ndash; &ldquo;cursillo prematrimonial &ldquo;-, donde se les inculca el significado elevado que para su religi&oacute;n posee este v&iacute;nculo. Tambi&eacute;n se les anima a sobrellevar los malos momentos y a superarlos con paciencia y cari&ntilde;o. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Esto es una buena aproximaci&oacute;n a esa formaci&oacute;n previa, de tipo psicol&oacute;gico, de la que comentamos. Esta, nos acerca un poco a la esencia del ser, al incitar a buscar el auto - conocimiento y el del c&oacute;nyuge, y por la raz&oacute;n y la motivaci&oacute;n de afecto que les une, tratar de comprender y solucionar los problemas de convivencia y relaci&oacute;n.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la actualidad, y temiendo un fracaso futuro &ndash; lo cual demuestra inseguridad en s&iacute; mismo y en el otro u otra &ndash; se acomete como fase previa - o per&iacute;odo de prueba - al matrimonio, o como estadio definitivo, el amancebamiento. Se pretende que ambos posibles c&oacute;nyuges se conozcan bien con el fin de saber si pueden convivir en el futuro y para siempre. Conviven y participan de los placeres sexuales. Cada cual conoce nuevos aspectos del comportamiento del otro en las nuevas situaciones que se plantean en la convivencia en com&uacute;n. Y con ello pretenden &ldquo;conocerse&rdquo; mejor.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En principio parece acertado; pero parten con una cortapisa: &ldquo;Si no nos entendemos lo dejamos&rdquo;. As&iacute;, se observa el uno al otro, tratando de entrever un comportamiento inadecuado o un aspecto del car&aacute;cter que permanec&iacute;a oculto para desenmascararlo y juzgar si se puede tolerar. Desconocen el per&iacute;odo de latencia; es decir, el tiempo en el que cada cual tardar&aacute; en manifestarse tal cual es y descubrir&aacute; su lado oscuro. As&iacute; que es un per&iacute;odo sine die. Si son muy escrupulosos, el per&iacute;odo no ser&aacute; demasiado largo, pues pronto saldr&aacute; la queja por alg&uacute;n fallo en el otro<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>u otra. Si son de voluntad blanda, pueden continuar indefinidamente y menospreciar cualquier acuerdo formal que se concrete en un contrato civil o religioso. Todo es posible. Tambi&eacute;n les puede salir bien la prueba y seguir con el enlace formal al estilo cl&aacute;sico.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Lo realmente hermoso y que hace vibrar lo m&aacute;s sensible del sentimiento humano, de su ser esencial, es la entrega amorosa, generosa y abnegada del uno hacia el otro. No como una entrega ciega que no ve las imperfecciones del otro ser ni las propias, que pueden generar roces o discusiones, sino con la entrega a sabiendas de que la perfecci&oacute;n es inexistente y que es inexorable el que en alg&uacute;n momento haya alguna discusi&oacute;n o disputa. Es algo perfectamente humano.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Por ello ser&aacute; siempre ensalzada y apreciada una uni&oacute;n al viejo estilo, donde la entrega del uno hacia el otro se hace con aut&eacute;ntico sentimiento. Pero claro est&aacute;, la cultura colectiva influye sobre el que no est&aacute; avisado; y a pesar de las hermosas frases pronunciadas en al acto del enlace, bien civil o religioso, la realidad del ambiente cultural que se respira por doquier impulsa o condiciona de manera influyente a los contrayentes a comportarse seg&uacute;n, de una forma sutil pero palpable, unas normas t&aacute;citas, no escritas, pero s&iacute; aceptadas por una mayor&iacute;a. Es como si estuviese escrito un gui&oacute;n por un ente monstruoso al que todos alimentamos para que exista y se perpet&uacute;e y al que todos obedecemos. Obedeciendo inconscientemente estas normas, nos comportamos seg&uacute;n los patrones al uso, de tal forma que al escasear la abnegaci&oacute;n, el amor aut&eacute;ntico y la cultura de s&iacute;, la fr&aacute;gil chalupa que es este matrimonio, en cualquier momento puede hacer agua por todas partes.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Pero &iquest;no<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>manifestaron ante todos su amor mutuo? S&iacute;. Pero, como un comportamiento al uso; se pueden decir muchas cosas sin sentirlas aut&eacute;nticamente. Como adem&aacute;s, la abnegaci&oacute;n, la entrega y la paciencia, no son virtudes estimadas por nuestra sociedad, ante la m&aacute;s m&iacute;nima dificultad la uni&oacute;n hace aguas como la chalupa mencionada.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;"><span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp;</span>Es indudable que con la cultura de s&iacute;, las garant&iacute;as de &eacute;xito en una relaci&oacute;n matrimonial ser&aacute;n mucho mayores que si vamos desconectados de nuestra esencia, y, como reflejo,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>con la esencia de nuestro c&oacute;nyuge. Ya se coment&oacute; que para conocernos a nosotros mismos observemos a los dem&aacute;s; y, para conocer a los dem&aacute;s observ&eacute;monos a nosotros mismos. Esto, en principio, ser&iacute;a una aproximaci&oacute;n al ser esencial, siempre buena y saludable; aunque esto no lo es todo, pues ha de haber un mayor trabajo de estudio, reflexi&oacute;n y observaci&oacute;n, que como dijimos, si comenzara en la infancia ser&iacute;a mucho m&aacute;s sencillo. Empezando en cualquier etapa de la vida de adulto, el trabajo es mayor; pero no agotador. Las motivaciones principales son la inmensa felicidad que da el conocerse como a un amigo al que hemos tratado un poco superficialmente y al que deseamos conocer con profundidad. Esto proporciona grandes satisfacciones; especialmente por cuanto significa en el desarrollo posterior de nuestra vida privada y de relaci&oacute;n con los dem&aacute;s.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">LA SOLEDAD</span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tres son las opciones del ser para llevar su vida: En matrimonio, en amancebamiento y en soledad. Las tres, desde el punto de vista humano, son v&aacute;lidas y respetables. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cuando alguien &ndash;var&oacute;n - escoge la opci&oacute;n de la soledad, para sus pr&oacute;jimos entra en juicio su clasificaci&oacute;n en dos opciones: O es mis&aacute;ntropo o es mis&oacute;gino. Si es esta &uacute;ltima la escogida, cabe pensar en su homosexualidad.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y es que es muy dado en nuestra sociedad etiquetar a todo el mundo. Se juzga a cualquier persona y se le pone esa etiqueta de que hablamos por la cual queda sentenciada hasta nueva orden. De tal guisa, que nuestro trato &ndash; o indiferencia &ndash; hacia ella vendr&aacute; determinado por el juicio de valor que le hayamos hecho.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Si respetable es cualquiera de las opciones indicadas, la soledad debe serlo, pero siempre que no vaya motivada por aquellos apelativos que expresan una antipat&iacute;a hacia la sociedad en general o hacia las mujeres en particular. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Puede haber habido grandes frustraciones y desenga&ntilde;os en su vida, que le hayan inducido a actuar as&iacute;; pero &eacute;sta no debiera ser la reacci&oacute;n m&aacute;s saludable. Quiz&aacute;s es la m&aacute;s imperiosa; la primera que se le presenta al esp&iacute;ritu. Pero, como en muchos casos, la primera impresi&oacute;n suele ser la equivocada. Porque procede de un impulso irracional; tiene su origen en los instintos: de hu&iacute;da o de lucha; pero no profundiza en la esencia del ser y en el significado de las cosas, de los acontecimientos, de la vida. Y conlleva sentimientos de frustraci&oacute;n y de rencor, que son una pesada carga para quien los soporta. Para profundizar y encontrar los aut&eacute;nticos significados hace falta usar de la raz&oacute;n, con conocimiento de causa, con cultura del ser.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Desprovista de insanas convicciones, la opci&oacute;n de la soledad viene determinada por diversas inclinaciones; aunque tambi&eacute;n por una cierta indiferencia hacia la vida en com&uacute;n. Puede haber razones m&iacute;sticas que le llevan a escogerla: la vida de contemplaci&oacute;n, de oraci&oacute;n, de meditaci&oacute;n. Son razones elevadas del esp&iacute;ritu y totalmente respetables; y<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>quiz&aacute;s con un trasfondo de sabidur&iacute;a superior. No todos estamos preparados para esas metas tan refinadas del esp&iacute;ritu; por ello son admirables. Y podr&iacute;a asegurarse que ese estilo de vida va acompa&ntilde;ado de buenos sentimientos; no solo avalado en la vida real por casos de eremitas y santos que vivieron en la soledad, siendo solidarios con los necesitados que acud&iacute;an a ellos, sino tambi&eacute;n porque el misticismo parte de una nobleza en el ser y de una aproximaci&oacute;n a la divinidad que de por s&iacute; es garante de la posesi&oacute;n de un &aacute;nimo dispuesto a la generosidad para agradar al ser superior adorado.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Otra opci&oacute;n es la soledad por cierta indiferencia hacia lo social, pero carente de animadversi&oacute;n. La escogen, sinti&eacute;ndose bien de esta forma. No hay malos sentimientos; est&aacute;n mejor solos; se sienten m&aacute;s libres e independientes; gastan poco; les va bien as&iacute;. Pueden ser solidarios en ocasiones, o siempre,<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>y no est&aacute;n soportando el lastre de la ira o el rencor. Y sobre todo, no merecen ser mal adjetivados. Es su vida, es su opci&oacute;n.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Estas opciones, libres de cargas negativas emocionales, nos hacen intuir de la posesi&oacute;n de estos seres de una cultura de s&iacute; mayor que la media. O no. Pero s&iacute; es probable. Est&aacute;n c&oacute;modos con su situaci&oacute;n. La necesitan, y son felices en ella, y poseen de esa paz interior que sugiere sabidur&iacute;a. Necesitan bien poco del mundo: solo lo justo; acompa&ntilde;ados de sus pensamientos y sentimientos; felices en s&iacute;. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 29 Dec 2008 11:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAP&#xCD;TULO IX.El sentido de la vida.</title><link>https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122702-capitulo-ix-el-sentido-de-la-vida-.php</link><guid isPermaLink="true">https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122702-capitulo-ix-el-sentido-de-la-vida-.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">9 - EL SENTIDO DE LA VIDA</span></span></strong></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;Por qu&eacute; filosofar cuando hablamos de la cultura de s&iacute; o del autoconocimiento del individuo, del ser? &iquest;Qu&eacute; tiene esto que ver con<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>buscarle un sentido a la vida o no? &iexcl;Se supone que todos le dan a la vida un sentido propio y personal!</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iexcl;S&iacute;! Pero &iquest;qu&eacute; es la vida desde la cultura de s&iacute;? &iquest;Igual que para todo el mundo? &iquest;Tal vez una apreciaci&oacute;n superficial siguiendo la moda al uso, y con las palabras de moda y uso?</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El acercarse a la propia esencia, el conectarse, observarse, conocerse con profundidad, no es un esfuerzo bald&iacute;o. Por el contrario, nos transforma, nos da mayor sentido y conocimiento, nos reivindica ante nosotros mismos. Porque antes no &eacute;ramos completamente nosotros mismos: &eacute;ramos alguien, con cierta personalidad propia y cierta personalidad prestada. Y esta &uacute;ltima prevalece, y se manifiesta, en muchos aconteceres de la vida social de la persona. A los vectores, directrices de la propia personalidad, se suman &ndash; o se restan &ndash; los vectores del inconsciente colectivo que nos inducen a obrar de determinada forma o manera.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Desde la cultura de s&iacute; la vida se contempla de otra manera. No es s&oacute;lo aquel sue&ntilde;o del que habla Ouspensky, del cual despert&aacute;bamos alguna vez. Comienza con la consciencia de nuestro ser y el apercibimiento del ser del pr&oacute;jimo como reflejo. Si antes, ver el sentido de la vida era algo innecesario y hasta est&uacute;pido, con el autoconocimiento la vida se aprecia &ndash; se intenta apreciar - todo lo que se puede y se sabe. No es tarea f&aacute;cil. Es tan grandioso el misterio de la vida que puede ser tarea dif&iacute;cil<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>comprenderla, compendiarla, apreciarla en su vastedad. Al igual que al ser humano: trataremos de conocerlo, mas nunca lo lograremos completamente. Mas, ese empe&ntilde;o en conseguir aproximarnos a &eacute;l nos convierte en otros seres; m&aacute;s completos, m&aacute;s comprensivos, potencialmente mejores. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Como dec&iacute;a Jostein Gaarder, el autor de &ldquo;El mundo de Sof&iacute;a&rdquo;, mucha gente se queda en la base, sin querer subir a las alturas a ver la verdad. O con otro ejemplo marino: muchos nadan por la superficie del agua sin querer ver lo que hay debajo del mar, sin desear sumergirse y conocer m&aacute;s. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Desde mi consciencia interior veo la vida. Como dir&iacute;a un ente religioso: un peregrinar por el mundo con un final cierto. Y aqu&iacute; entra en juego la subjetividad: el tiempo es dilatado para el muy joven, y corto para el mayor. Para &eacute;ste,&rdquo; la vida pas&oacute; volando a gran velocidad desde que dej&eacute; mi juventud&rdquo;.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un camino recorrido por cada ser, con unas incidencias poco, o muy variadas, seg&uacute;n el atrevimiento y la imaginaci&oacute;n puestas en juego. Tambi&eacute;n en funci&oacute;n de los recursos y apoyos encontrados. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Al final del cual unos tendr&aacute;n buen sabor de boca, otros malo, y otros no encontrar&aacute;n a lo hecho ning&uacute;n sabor. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida vista con superficialidad es, preparaci&oacute;n, lucha y abandono. Pero es mucho m&aacute;s; aunque limitado en el tiempo. S&iacute;. El tiempo de un adulto: el que vuela.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida tiene un sentido mayor. May&uacute;sculo. Superior. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">No tiene sentido la vida que se percibe s&oacute;lo con el usual objetivo humano: nacer a la vida, aprender, sufrir y gozar, envejecer, morir.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&iquest;Para qu&eacute;? Tanto esfuerzo, tanto sufrimiento... &iquest;Para qu&eacute;? Y tambi&eacute;n... &iquest;para qu&eacute; la cultura de s&iacute;? El final es el mismo, h&aacute;gase lo que se haga. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En el sentido est&aacute; el secreto.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">No nacemos s&oacute;lo para desarrollar y cumplir unos objetivos escritos en nuestra mente, un programa que hay que ejecutar, un ciclo de renovaci&oacute;n vital, un objetivo de preservaci&oacute;n de la especie. Nacemos para algo m&aacute;s. Algo que pertenece al mundo de la esencia, de lo &iacute;ntimo, de lo extremadamente valioso y trascendente. Es como una experiencia espiritual y exquisita, elevada, infinita. No podemos verla con los ojos del pragm&aacute;tico, de la utilidad en s&iacute;. Hay algo m&aacute;s, mucho m&aacute;s; pero para palparlo, sentirlo, entenderlo, hay que utilizar nuestras facultades superiores: el pensamiento, el sentimiento, la intuici&oacute;n. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El pensamiento pragm&aacute;tico nos convierte, no en seres pensantes e intuitivos en s&iacute;, sino en seres volcados hacia el objetivo en s&iacute;. Seres que piensan y se conducen en pos de una vida pr&aacute;ctica: de sobrevivir, de establecer una descendencia y perpetuarse o no, dadas las circunstancias actuales; de gozar del placer de los sentidos; de golpear cuando nos golpean; de resistir cuando nos atacan; de atacar de forma preventiva; de ser ambiciosos en la posesi&oacute;n de bienes materiales; de acumular riqueza si se puede; de gozar sin medir nuestros actos ni sus consecuencias; de exprimir la vida; de huir hacia adelante.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La vida con esta, digamos filosof&iacute;a, se nos presenta como una experiencia angustiosa, de la cual huimos buscando placeres de cualquier especie, para ahogarla. Una inquietud de la que no podemos escapar, que la sentimos alguna vez; pero que no podemos permitir que nos invada, que nos anegue; la cual justifica nuestro comportamiento.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Observando al com&uacute;n de las gentes, suelen, en su mayor&iacute;a, actuar orientados al objetivo; siguiendo la filosof&iacute;a capitalista del actuar de manera productiva. Esto &uacute;ltimo es menos acusado en los pa&iacute;ses del arco mediterr&aacute;neo o centro y suramericanos; aunque influenciados por la cultura occidental;<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>al fin y al cabo, orientados al objetivo o al objeto. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se labora, se act&uacute;a hacia el exterior. Y es normal: lo hace la mayor&iacute;a de la gente. Por ello se discurre por la vida con mutuas influencias de unos sobre otros; y con todos ellos, la cultura com&uacute;n, el inconsciente colectivo, la colectivizaci&oacute;n de las conciencias. Aparentemente vivimos lejos de las conocidas colectivizaciones de los pa&iacute;ses marxistas totalitarios del pasado; pero en cambio, en nuestra sociedad capitalista existe una colectivizaci&oacute;n del pensamiento; conseguida por interacci&oacute;n entre los poderosos medios de comunicaci&oacute;n y las conciencias, relajadas cuando se recibe el mensaje. No es propiamente una ideolog&iacute;a; el capitalismo carece de ideolog&iacute;a en s&iacute;. Todo gira en torno al beneficio y la rentabilidad. Por eso no nos parece chocante que Daniel Goleman, el creador del vocablo &ldquo;inteligencia emocional&rdquo;, explicara en su obra de lo conveniente de adquirir este nuevo concepto &ndash; que de forma inconsciente era conocido por muchos &ndash; para &ldquo;mejorar nuestra productividad en el trabajo y los negocios&rdquo;. Se antepone el concepto de beneficio al de la adquisici&oacute;n de un conocimiento, que casi raya en virtud, cual es el conocer y comprender los sentimientos y emociones propios y ajenos. No para conseguir un beneficio productivo y material sino para entendernos mejor las gentes, empezando por comprendernos mejor a nosotros mismos.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En la sociedad capitalista el fin es el bienestar material. Pero un bienestar que nunca nos deja satisfechos. Cuando se posee algo se desea poseer m&aacute;s. Una ambici&oacute;n sin l&iacute;mites, cuya explicaci&oacute;n puede estar en el gran vac&iacute;o interior de las personas en cuanto a ideales. La felicidad en esta sociedad del consumismo es el logro del objeto material o del placer deseado. Lo cual no es malo en s&iacute;; pero s&iacute; lo es cuando se convierte en el &uacute;nico objetivo de nuestra vida; cuando buscando el logro de este objeto o placer se menosprecia lo interior, y, como consecuencia, menguan los ideales, el autoconocimiento, la sensibilidad art&iacute;stica, la empat&iacute;a, el altruismo, lo elevado, lo trascendente. Mengua la cultura, que se convierte en un medio; mengua la cultura de s&iacute;.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Se habla mucho de la felicidad; pero no se consigue. Aparecen gur&uacute;s y santones, que ofrecen<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>falsa elevaci&oacute;n espiritual y r&aacute;pida felicidad; y luego el desencanto al comprobar la estafa. En el fondo, la gente est&aacute; hambrienta de felicidad aut&eacute;ntica &ndash; que el capitalismo no ofrece &ndash; y por ello, son atra&iacute;dos por estas gentes sin escr&uacute;pulos. Lo tradicional y aut&eacute;ntico no interesa, parece obsoleto. El capitalismo, con su enclenque filosof&iacute;a de usar y tirar, nos educa para el cambio permanente. Un cambio sin fin que s&oacute;lo vincula a lo superficial: cambio de objetos por otros m&aacute;s sofisticados; cambio de costumbres; cuestionar lo anterior, recibir con agrado lo nuevo sin deliberarlo demasiado, ya que se impone por la sugesti&oacute;n de la propaganda. Indolencia precisa para recibir mensajes sin analizarlos.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es como una rueda que gira sin fin; como un viaje a ninguna parte. Un sin sentido, un hacer para consumir. Atr&aacute;s queda la contemplaci&oacute;n, la meditaci&oacute;n, el goce espiritual, el intercambio de palabras, de sentimientos, de ideas, el goce del juego o deporte en s&iacute;, sin competici&oacute;n, el amor a la naturaleza, la lectura, le escritura, las artes, la atracci&oacute;n hacia lo elevado, la superaci&oacute;n personal.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Pero pese a todo, todo lo mencionado existe. Pero escaso, peque&ntilde;o, escondido. Como aquella espl&eacute;ndida flor, que no crece y se multiplica porque no recibe suficiente sol y agua. Est&aacute; ah&iacute;. Como reserva. Esperando que alg&uacute;n d&iacute;a se le permita desarrollarse y multiplicarse. De ah&iacute; la capacidad de regeneraci&oacute;n del ser humano y de la sociedad: siempre puede recuperarse lo perdido, porque siempre queda algo de lo valioso y aut&eacute;ntico escondido en el fondo de alguna estancia. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Por eso vemos algunas manifestaciones de lo escaso. Y creemos que est&aacute;, que es, que existe, que no hay que preocuparse. S&iacute;. Existe. Pero en precario. Como una d&eacute;bil voz que no se escucha.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Mirando con ojos modernistas, la espiritualidad se asemeja a algo asc&eacute;tico, m&iacute;stico, no propio de nuestros d&iacute;as, donde priva la lucha, la agitaci&oacute;n, las ambiciones desmedidas, la frustraci&oacute;n y la desesperanza. Sin embargo, un ser con cultura de s&iacute;, que le proporciona autoconocimiento y comprensi&oacute;n, est&aacute; en contacto con su esp&iacute;ritu, con su esencia. Y no se puede negar esta evidencia: Cuando un ser se escucha en silencio, se apercibe de algo que no es tan palpable de ordinario. Se percibe de la posesi&oacute;n de sus miembros corp&oacute;reos, de ese algo material, que le permite actuar en el mundo, participar en la sociedad, comunicarse. Y lo que no entiende es el proceso por el cual su mente act&uacute;a, que al fin y al cabo es algo material, como cualquier parte de su cuerpo. Formado por c&eacute;lulas, con contenido l&iacute;quido, de qu&iacute;mica con composici&oacute;n esencial de &aacute;tomos de sustancias b&aacute;sicas como el carbono, o el m&aacute;s elemental, el hidr&oacute;geno, pero combinadas de forma muy sutil. Materia al fin y al cabo. C&oacute;mo se form&oacute;, esa es otra gran cuesti&oacute;n. Y nos preguntamos y nos preguntaremos siempre: &iquest;C&oacute;mo esta materia que es mi cerebro, funciona generando ideas y pensamientos, memorizando hechos y cifras, y muchas operaciones m&aacute;s? Si de un ordenador programado se trata, tal vez nuestro comportamiento obedezca a un programa preestablecido que nos obligue a conducirnos de determinada manera. Entonces, nuestra libertad no existe; estamos condicionados de antemano a obrar de determinada forma.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y esto, en parte es as&iacute;: Por los genes, por la educaci&oacute;n recibida, por el ambiente en que hemos vivido. Pero en sicolog&iacute;a se sabe de la posibilidad de modificaci&oacute;n del ser humano. Se podr&aacute; tener rasgos de personalidad condicionados por la soma, pero en la psique hay mucho para modelar y perfeccionar. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Lo cierto es que nuestro cerebro genera ideas; y &eacute;stas pueden ser genuinas y aut&eacute;nticas; no-producto de una presi&oacute;n del ambiente ni de un programa preestablecido. Esto pertenece a la sicolog&iacute;a profunda, pero no se puede negar de la espontaneidad de una intuici&oacute;n o de la generaci&oacute;n de una idea original. As&iacute; pues, no somos ese robot perfecto, producto espont&aacute;neo o de la evoluci&oacute;n &ndash; sin explicaci&oacute;n cient&iacute;fica de su creaci&oacute;n &ndash; de la Naturaleza. Somos seres pensantes, actuantes, creativos. Y esto, &iquest;lo genera la materia? &iquest;Es la materia la que nos hace ver mentalmente una imagen, un pensamiento, una idea? La materia es materia al fin y al cabo. Y nuestro cuerpo est&aacute; hecho todo de materia, que al final de nuestra vida se pudre y se convierte en polvo, o en ceniza. &iquest;Puede la materia generar ideas, pensamientos y sentimientos? &iquest;Puede la materia sentir? Nuestro cuerpo &ndash;reiter&aacute;ndonos &ndash; es materia, y en ella, como es materia org&aacute;nica, se generan multitud de reacciones qu&iacute;micas, que originan el ciclo de la vida. Pero son simples &ndash; o complejas &ndash; reacciones qu&iacute;micas. Ellas no explican por qu&eacute; yo siento dolor, pena o alegr&iacute;a. O por qu&eacute; en mi mente veo una imagen, una idea, un pensamiento. Eso, qui&eacute;rase o no, pertenece a lo espiritual, a lo intangible, a lo et&eacute;reo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Muchos son los fil&oacute;sofos que han estudiado este importante tema. Mas, sin poseer una cultura filos&oacute;fica destacada, solo con la cultura de s&iacute;, llegamos a la conclusi&oacute;n de que tenemos una esencia que es el &aacute;nima, el soplo, el esp&iacute;ritu; que gobierna y est&aacute; por encima de la materia. &iquest;El esp&iacute;ritu gobierna a la materia? &iquest;C&oacute;mo puede ser eso? Ese es el gran misterio de la vida; igual que la vida misma.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cuando un ser conecta con su esencia, ayudado por esa cultura de s&iacute;, es imposible que la vida se le aparezca como antes la ve&iacute;a. Es de otro color y aspecto; es diferente. Frente a la superficialidad en la apreciaci&oacute;n de su concepto al principio, deviene ahora una concepci&oacute;n m&aacute;s densa, m&aacute;s amplia; y no deja uno de asombrarse por muchos de sus matices. No puede uno por menos que mostrar un profundo respeto por ella. Entonces se aprecia m&aacute;s tambi&eacute;n lo que uno es y lo que los dem&aacute;s son. Y se ven los contrastes del saber al no saber. Y se comprende y se respeta el esfuerzo hecho por quienes la naturaleza ha dotado de inquietudes y sensibilidad suficientes para poder indagar sobre s&iacute; mismos e indagar sobre la vida, que ha dado como consecuencia una cultura del ser y de su sentido en este mundo.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un mensaje, una sentencia, un pensamiento, pueden contener sabidur&iacute;a profunda; de esa que llega a la esencia de las cosas, que nos hace comprender y sentir que nos acercamos a la Verdad absoluta. Son aproximaciones de esta Verdad. Lo absoluto en lo humano no existe. Pero, emergiendo de la superficialidad, nuestro intelecto nos hace preguntas. Ya nos las hac&iacute;a en la infancia; pero eran las m&aacute;s perentorias. Y los adultos nos las respond&iacute;an; aunque nunca nos qued&aacute;bamos satisfechos. Luego, la imposici&oacute;n del &ldquo;programa&rdquo; social nos alejaba de nuestras dudas y necesidades de saber, para pasar a aprender lo necesario para participar en la vida social. Ese filosofar incipiente quedaba relegado a un t&eacute;rmino m&aacute;s bajo, o se ahogaba. Algunos consegu&iacute;an hacer sobrevivir esa natural inquietud: eran los mejor dotados, los que pose&iacute;an una sensibilidad superior a la media. Pero todos participan de dicha sensibilidad de alguna manera. Solo hay que alimentarla y mimarla. Es la base del conocimiento, de la b&uacute;squeda.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">As&iacute;, con la inquietud en saludable continuidad, la b&uacute;squeda del sentido de la vida es algo con mucho sentido. Se puede prescindir de esta b&uacute;squeda. Tambi&eacute;n se puede prescindir de otras; hasta de un miembro del cuerpo, y<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>seguir viviendo. Sin embargo, mutilando al ser en sus manifestaciones no le permitimos crecer espiritualmente. Cuanta menor manifestaci&oacute;n espiritual se da en el ser, m&aacute;s se aproxima su vivencia a la de un vegetar. La b&uacute;squeda del sentido de la vida no es solo la b&uacute;squeda de una justificaci&oacute;n del existir, es buscar una justificaci&oacute;n superior a la mera continuidad de la especie humana. Y tiene un sentido especial para cada uno, por cuanto cada uno tiene una misi&oacute;n personal por encima de la primigenia de perpetuarse; que no es imprescindible, pero que, sin embargo, venimos preparados para ella.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es f&aacute;cil decir que la vida es as&iacute;, que no hay que preguntarse m&aacute;s; cuando hay ante nosotros preguntas que abarcan la inmensidad del universo; de la profundidad del misterio del Cosmos y del origen de la existencia. Los cient&iacute;ficos, usando de la raz&oacute;n pura y de sus experiencias y mediciones, aventuran hip&oacute;tesis acerca del origen del Universo y de la aparici&oacute;n de la vida en nuestro planeta. Es algo inmenso e inabarcable. Algo con un halo de misterio, que las teor&iacute;as cient&iacute;ficas tratan de englobar en un modelo cosmog&oacute;nico. Algo en fin, que el hombre jam&aacute;s podr&aacute; controlar, sino que deber&aacute; seguir sus implacables leyes. Es un algo relacionado con la transformaci&oacute;n de la materia en energ&iacute;a y viceversa en el universo. Mas, cuando hablamos del origen de la vida inteligente el misterio es a&uacute;n m&aacute;s profundo; porque la materia en continua interacci&oacute;n con la energ&iacute;a es un suceso de duraci&oacute;n humanamente ilimitada; como un fen&oacute;meno f&iacute;sico de inmensas dimensiones que tuvo un origen y probablemente tenga un final. Pero para el ser humano, cuya vida es ef&iacute;mera, el universo es infinito en duraci&oacute;n; y tambi&eacute;n en extensi&oacute;n. La vida inteligente es corta en duraci&oacute;n, pero excelsa en concepci&oacute;n. Es, en comparaci&oacute;n, de mayor importancia que el origen del universo; aunque ambos misterios est&eacute;n concatenados.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Cabe preguntarse por qu&eacute; no participan todos los humanos de similares inquietudes respecto a lo valioso e importante de sus vidas, desperdiciando, unas veces por obligaci&oacute;n, otras por irreflexi&oacute;n, de ese corto per&iacute;odo que es el transcurso de una existencia. S&iacute;, se aceptan su realidad, sus alegr&iacute;as y sus tragedias, sus penas y sus miserias. Se vive sin preguntarse por nada, sin penetrar en la esencia. Tal vez sea porque nos falta ese gran encuentro: con nosotros mismos primero; despu&eacute;s con lo que nos rodea, con nuestros semejantes, desde esta nueva perspectiva; con la Naturaleza que nos alberga; con el Universo que nos circunda.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Para acceder al primer paso &ndash; el encuentro con nosotros mismos &ndash; debemos de poseer la llave que nos permita entrar a esa &iacute;ntima estancia. Esa llave no es otra que la cultura, la cultura de s&iacute;.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La sociedad no se ha transformado a la par que la tecnolog&iacute;a o la ciencia. El pensamiento, orientado hacia el exterior, ha conseguido metas importantes; pero el pensamiento y el comportamiento de las gentes no han avanzado en la misma proporci&oacute;n. No en vano a&uacute;n hablamos de la &ldquo;jungla de las ciudades&rdquo;, de la &ldquo;lucha por la vida&rdquo;. No somos lo civilizados que podr&iacute;amos ser.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Un conocimiento y comprensi&oacute;n de la esencia de lo humano llevar&iacute;a a una mutaci&oacute;n social de gran trascendencia. Esa transformaci&oacute;n social nos llevar&iacute;a a una sociedad altamente civilizada donde se eliminar&iacute;a la violencia y la injusticia, donde el crecimiento de los valores esenciales ser&iacute;a<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>prioritario; donde se dar&iacute;a mayor relevancia al desarrollo integral del ser humano, con inclusi&oacute;n de los valores art&iacute;sticos y creativos. No s&oacute;lo el cultivo de la inteligencia pr&aacute;ctica, al servicio de ideas positivistas.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Y, por consecuencia, se apreciar&iacute;a el valor de la trascendencia del ser y de la vida. Se entrar&iacute;a en el terreno de lo elevado de una forma m&aacute;s profunda.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">El sentido que la vida tiene para el ser es algo personal e intransferible; que entra dentro de lo racional y afectivo, de lo intuitivo y sentido; es algo inefable en el que interviene todo el potencial del ser humano; como una comprensi&oacute;n de s&iacute;ntesis. Se agranda a medida que se busca; nos ilumina mientras avanzamos en ella. Cuando se va construyendo ese delicado tejido, se encuentran respuestas a muchos porqu&eacute;s de la existencia; se valora &eacute;sta y se la ama y se la respeta m&aacute;s. Todo encaja.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 27 Dec 2008 13:51:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAP&#xCD;TULO X. La paz interior</title><link>https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122701-capitulo-x-la-paz-interior.php</link><guid isPermaLink="true">https://nosceteipsum.blogia.com/2008/122701-capitulo-x-la-paz-interior.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><strong><span style="text-decoration: underline;"><span style="font-family: Times New Roman;">10 - LA PAZ INTERIOR.</span></span></strong></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">&nbsp;</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es seguro que la inmensa mayor&iacute;a de las gentes poseen, de una forma consciente o inconsciente, el deseo, el anhelo, de alcanzar una paz interior en su esp&iacute;ritu. Lo que ocurre en muchos casos es, que se condiciona la consecuci&oacute;n de esa noble aspiraci&oacute;n del ser humano en alcanzarla a conseguir el logro de un bien material o de un mejor estatus econ&oacute;mico o social. Con estas premisas se entra en un c&iacute;rculo vicioso, donde lo material, principalmente, condiciona nuestra felicidad. Y es que, dada la, digamos filosof&iacute;a, de la sociedad capitalista en que vivimos, la felicidad reside en la posesi&oacute;n de bienes materiales, como ya comentamos. Por otra parte, conseguido ese bien o ese estatus deseado, perseguimos un beneficio nuevo, pues el determinismo del capitalismo nos ha coartado para estar en continua insatisfacci&oacute;n. Es la ambici&oacute;n permanente, la b&uacute;squeda insaciable del beneficio y la rentabilidad. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">La paz interior, la paz del esp&iacute;ritu, es algo portentoso, maravilloso, deseable. Es la base de la buena reflexi&oacute;n, la base de la creatividad, de las buenas ideas, de la intuici&oacute;n. Es la &oacute;ptima situaci&oacute;n para apreciar la belleza que se pueda encontrar a nuestro alrededor, en las cosas sencillas y corrientes, en las personas, en sus palabras, en nuestro entorno en fin. Es el mejor estatus del ser. Alguien que opera sin sobresaltos, con la libertad de un pensamiento no condicionado por miedos, angustias, prisas o amenazas. S&oacute;lo haciendo uso de su libertad interior; por una sana ambici&oacute;n, no desmedida, de hacer bien, por s&iacute; mismo, para s&iacute; mismo y para los dem&aacute;s.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">En esa paz entramos en contacto con nuestro ser esencial, con el aut&eacute;ntico yo. Nos percatamos de su existencia. El yo observando al otro yo. Es como un desdoblamiento; pero no es tal. Es la facultad del ser humano de observarse a s&iacute; mismo. Y lo puede hacer con<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>objetividad, sin apasionamientos, con esa predisposici&oacute;n de &aacute;nimo que da la paz interior.</span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Es la primera meta a conseguir por todo ser que se precie. Es impedir que el ambiente, contaminado de<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>alguna manera de condicionamientos insanos, nos incite a obrar seg&uacute;n sus imperiosos deseos o que nos origine desasosiegos y angustias. Es conseguir la libertad del esp&iacute;ritu para obrar seg&uacute;n su propio criterio, desde una perspectiva no re&ntilde;ida con el altruismo. Individual y social al mismo tiempo; puesto que el ser que logra ese estado de gracia mostrar&aacute; su mayor generosidad, al<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span>no estar sometido a las ambiciones excesivas de la ganancia sin l&iacute;mites. </span></p><p class="MsoBodyText" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><span style="font-family: Times New Roman;">Tambi&eacute;n, las desgracias, partiendo de esa quietud del alma, se sobrellevan mucho mejor, y se extrae la ense&ntilde;anza, que en todo evento inesperado y no deseado se puede obtener.<span style="mso-spacerun: yes;">&nbsp; </span></span></p>]]></description><pubDate>Sat, 27 Dec 2008 13:40:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
